
Ryoei Saito, millonario japonés que compró el célebre cuadro por 82,5 millones de dólares, anunció que cuando muriese quemaría el cuadro consigo. Desde su muerte nunca se ha vuelto a saber nada del cuadro y los rumores apuntan a que Saito pudo cumplir su promesa.
Volver a Museo imposible »












No hay comentarios :
Publicar un comentario